Pretenderían destruirlo porque las raíces del enorme árbol afectan la base de la piscina de un vecino colindante.
La Paz, 17 abril (ANA).- Un árbol de eucalipto de gran altitud que se encuentra en una propiedad privada de la zona de Calacoto en la ciudad de La Paz se encuentra en peligro de ser derrumbado porque sus raíces llegarían hasta la piscina del inmueble. Ante el riesgo, vecinos se pusieron en campaña para proteger la especie.
Se trata de un problema recurrente en el municipio de La Paz y en general de toda el área metropolitana, la destrucción paulatina de los árboles: “que las ramas del árbol amenazan con caer”, “que afectan las construcciones aledañas”, etc., es eso lo que sucede con un árbol centenario situado en la zona de Calacoto.
Vecinos alarmados no dudaron en denunciar ante la prensa y las autoridades municipales que dicho árbol, de algo más de veinticinco metros de altura y cuyo tronco principal ostenta un diámetro de alrededor de dos metros y medio, está siendo víctima del talado de sus ramas para más tarde proceder a su tumbado.
Se trata de un enorme árbol de eucalipto, el más grande del sector, es un árbol madre, es decir un árbol muy alto y antiguo que se encarga de gestionar los recursos de un bosque, y que está conectado con otros árboles y plantas, el cual se encuentra en una propiedad privada entre las calles 8 y 9 de Calacoto.
Alberga aves, insectos polinizadores, musgos y líquenes

Al respecto vale citar a un artículo de Daniel Rivera Catacora, se trata de “La ciudad que odiaba a los árboles” y que fue reproducido en marzo de 2024 por esta agencia informativa (“Mutilación obsesiva al arbolado urbano”, ANA, 20/03/24):
“Un árbol maduro con su copa natural sirve de hogar para aves, insectos (polinizadores), musgos y líquenes; coadyuvando en lo estético; además, de aportar necesarios filtros para la contaminación auditiva, atmosférica y visual. Por otro lado, la alteración de la estructura de árbol engendra una estructura débil, propensa a rupturas y accidentes, debido a la pobre calidad de la madera generada por el organismo estresado. Entonces, ¿por qué se insiste en un modelo estético anticuado, dañino e irresponsable?”

Cabe recordar que la alcaldía emitió una prohibición respecto tanto a la poda como a la tala de especies arbóreas con vigencia desde el 1 de abril de 2024 hasta este 2025, además de los trámites que se deben cumplir para lograr tal efecto en caso de amenaza suficientemente comprobada a la integridad y/o propiedad de otros ciudadanos.
Ese árbol, además, alberga aves y otras especies, además de la protección y seguridad que provee, sin embargo, se alega que uno de los vecinos del lugar solicitó que se tumbe el árbol porque sus raíces estarían dañando su piscina. En ese sentido, Daysi Guamán, ambientalista y vecina del lugar, testimonió al respecto:
“Sí, ayer en la tarde hemos escuchado las sierras que estaban talando el árbol, son ramas importantes, son prácticamente troncos y hemos venido a solicitar a los obreros, a la gente que estaba encargada, por favor, que se detengan, es un árbol centenario, es un árbol que no solamente da vida a cientos de animales, sino constituye el sostén a este nuestro barrio porque puede estabilizar los suelos y controlar también los cauces…”
La ciudad que odiaba a los árboles

Es muy necesario reproducir una cita más del artículo al que se hace referencia y que considera la necesidad de respetar a los árboles, en este caso en el entorno urbano, así como el que las autoridades municipales no permitan la destrucción de estos seres vivos:
“El cuidado de árboles viejos/añejos es especial y muy necesario en los pocos ejemplares que quedan saludables en la ciudad; asimismo, el tratamiento pertinente para aquellos enfermos o moribundos; la creación de más y mejores espacios verdes, que vayan acordes a las necesidades de la ciudadanía, en lugar de alterar los ya existentes. La alcaldía, empero, ha permitido trabajos de poda devastadores, y ha perpetrado otros tantos en plazas y parques donde no hacía falta una intervención tan destructiva. ¿Se perpetró tanto destrozo para dar una ‘aparente’ imagen de municipalidad” (Sector de opinión: “La ciudad que odiaba a los árboles“, ANA, 20/03/24).
/ANA/












