Pese a la protesta pacífica contra la minería, ninguna autoridad salió a hablar con los manifestantes quienes se preguntaron qué se hace con los recursos que genera esa actividad. Además, la guardia procedió a cerrar el edificio.
Port Vladimir Ledezma
La Paz, 25 septiembre (ANA).- En puertas de las oficinas del edificio de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) de la ciudad de La Paz y en el marco de una protesta nacional que se realizó simultáneamente en Cochabamba, Sucre y Tarija al mediodía del jueves 24, un grupo de jóvenes ambientalistas gritando consignas y portando pancartas y artes en tela manifestaron su repudio a la actividad minera por dañar el medio ambiente y la salud como sucede con el uso de mercurio, cianuro y otros metales semejantes.
Apenas advertida la presencia de los manifestantes, de inmediato los guardias que custodian la AJAM procedieron a cerrar las rejas y puertas del edificio pese a que los manifestantes no mostraron ninguna intención agresiva. Tampoco se hizo presente ninguna autoridad de esa institución para hablar con los ambientalistas.
La minería convierte al país en zonas de sacrificio

“Estamos haciendo esta protesta pacífica en contra de la minería dentro del país debido a que estamos viendo que lo está convirtiendo en zonas de sacrificio contaminando aguas, contaminando animales como los peces que son fuente de nutrición para nuestros pueblos, que se están dando avasallamientos e invasiones y por eso es importante que tomemos como población cartas en el asunto y nos manifestemos”, se refirió Carmen Capriles, activista e investigadora del colectivo Reacción Climática.
De la misma manera, la investigadora observó que la explotación aurífera tampoco está fortaleciendo la economía estatal en cuanto a que solamente un 2,7 % se traduce a regalías, en ese sentido se preguntó sobre el destino del resto de los ingresos que producen esos recursos, así como qué es lo que sucede con otros minerales y cuál la razón por la que todo ello se traduce a una especie de secreto minero inaccesible para la ciudadanía.
Consignas e indignación ciudadana

Helen, otra activista que participó de la protesta mientras portaba una pancarta que decía “Ni mercurio ni cianuro, con la minería no hay futuro” también se refirió a la demanda, “sí, queremos que los mineros que nos están contaminando se retiren, se vayan, están contaminando el agua con mercurio y cianuro, están enfermando, por culpa de esos sinvergüenzas”.
Otra pancarta señalaba “El mundo cambia con tu ejemplo, no con tu opinión”, “con esto quiero expresar que muchas personas no están haciendo nada pese a que pueden ver que la minería ilegal está actuando y es capaz de dañar a los niños, a todas las personas y a los animales”, explicó Efraín, uno más de los ambientalistas que hicieron patente su descontento ante la institución gubernamental que registra, controla y fiscaliza la minería en el país.
Más consignas: “La minería no es futuro, la naturaleza está pagando el precio del progreso humano” que enarbolaba Jobana, otra de las activistas allí presentes, “Lo que estoy manifestando es que el ser humano se ha ocupado más del ser humano y no de nuestros bosques, no se ha dado cuenta que nosotros somos también parte de la naturaleza y estamos destruyendo lo más importante que es la naturaleza, el agua, la tierra, el fuego, estamos destruyendo nuestro planeta”.
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