El evento permitirá a quienes producen alimentos sin dañar a la naturaleza y a la salud, debatir sobre los avances y desafíos de la agroecología como un modelo de vida y sistema agroalimentario sostenible.
La Paz, 28 agosto (ANA).- En una coyuntura trascendental para el país, con elecciones en segunda vuelta a menos de dos meses, se realizará el II Foro Nacional de Agroecología en la ciudad de Sucre capital constitucional de Bolivia, entre el 29 y 30 de agosto bajo el lema “La agroecología en el Bicentenario: Sembrando futuro desde nuestros territorios” que aglutinará a productores, transformadores y comercializadores de productos ecológicos, así como a restaurantes ecológicos y desde luego, consumidores de productos amigables con la naturaleza de los distintos puntos del país.
El objetivo del evento que viene a ser la continuidad del primer Foro Nacional sobre Agroecología realizado en abril de 2024 y en el que fueron articuladas iniciativas nacionales, así como una hoja de ruta de la agroecología en Bolivia, además de la participación activa en la elaboración de la Estrategia Nacional de Agroecología (ENA), tiene como fin debatir sobre el los avances y los desafíos de la agroecología como un modelo de vida y sistema agroalimentario sostenible.
“Fortalecer el debate y el diálogo desde el análisis crítico en torno a la agroecología como un modelo integral de producción sostenible que garantiza la soberanía alimentaria, la resiliencia socio ecológica y la defensa de los territorios frente a la crisis y amenazas actuales en el marco del Bicentenario, la Estrategia Nacional de Agroecología, las elecciones nacionales y subnacionales”, corroboró Rita Saavedra, representante del Colectivo Consumidores Conscientes, quien estimó que alrededor de 150 personas se están movilizando para el II Foro Nacional de Agroecología.
La Estrategia Nacional de Agroecología (ENA) es un plan para promover prácticas agrícolas sostenibles en Bolivia, que busca consolidar políticas públicas que beneficien a pequeños productores, fortalezcan la resiliencia climática y fomenten sistemas alimentarios justos y saludables, alineándose con los principios de respeto a la Madre Tierra y el ejercicio de derechos de las comunidades campesinas e indígenas, la cual aún se encuentra en un proceso de construcción de carácter participativo con el gobierno, la sociedad civil y organizaciones vinculadas a la temática.
/ANA/












