El tema ambiental sigue fuera del centro de la oferta electoral, pese a su impacto en la vida diaria.
La Paz, 21 marco (ANA).- En Cochabamba, el agua escasea y se contamina al mismo tiempo. Los ríos reciben descargas sin control, la basura se acumula en calles y torrenteras, y la ciudad continúa expandiéndose sobre territorios que antes ayudaban a sostenerla. A pesar de ello, el tema ambiental sigue ocupando un lugar secundario en la discusión pública y rara vez define el rumbo de las propuestas políticas.
Una crisis que empieza en el territorio
El crecimiento urbano desordenado está en el centro del problema. La expansión de la mancha urbana avanza sobre zonas clave para la recarga hídrica, especialmente en áreas cercanas al Tunari.
Angela Selaya Sandoval, presidenta del Colegio de Biólogos de Cochabamba, advierte que la ciudad está ocupando espacios que cumplen una función vital para el equilibrio ecológico.
La ocupación de estas zonas, impulsada por el crecimiento urbano y el aumento de la población, junto con la pérdida de cobertura vegetal, está reduciendo la capacidad del territorio para sostener sus propios ciclos naturales.
Agua contaminada, agua que falta

El problema del agua no es solo de disponibilidad
Joanna Oporto, consultora del proyecto GIAC, describe una situación crítica. “Enfrentamos una contaminación de nuestros ríos y, al mismo tiempo, escasez de agua”, señala.
Los ríos Rocha y Tamborada reciben descargas domésticas, industriales y residuos sólidos. En muchas zonas, la población depende de pozos que no siempre son seguros.
“Esto ya se ha convertido en un problema de salud pública”, advierte.
La basura que no desaparece
La crisis también se expresa en los residuos, la Ing. Jhoselyn Faviana Lafuente, directora de la Dirección Integral de Residuos Sólidos de Tiquipaya, señala que el problema no es reciente, pero sí cada vez más visible.
“El manejo de los residuos sólidos no ha sido una prioridad y los esfuerzos de coordinación metropolitana no han dado resultados concretos”, afirma.
El crecimiento poblacional ha incrementado la generación de basura, mientras los municipios enfrentan limitaciones técnicas y financieras para gestionarla.
“La falta de conciencia de la población y la ausencia de separación en origen son parte central del problema”, añade.
Un sistema que se degrada desde el bosque
El deterioro ambiental no solo ocurre en la ciudad. También tiene su origen en la pérdida de cobertura vegetal y la degradación de los ecosistemas.
Huascar Camacho, ingeniero forestal e investigador de la Asociación del Instituto de Investigaciones Forestales (INIF) de la Universidad Gabriel René Moreno, advierte que la presión sobre los bosques y las zonas de recarga hídrica está debilitando el equilibrio natural del territorio.
La pérdida de vegetación reduce la capacidad del suelo para retener agua, aumenta la escorrentía y contribuye tanto a la escasez como a eventos extremos.
Botaderos: una amenaza silenciosa
En los sitios de disposición final, la situación es aún más delicada, Dennis García Serhan, ingeniero ambiental especializado en gestión integral de residuos, describe un escenario crítico.
“La mayoría de los municipios tiene botaderos a cielo abierto que son una bomba de tiempo”, advierte.
Estos espacios generan contaminación en suelo, agua y aire a través de lixiviados y biogás, y están asociados a riesgos sanitarios que afectan especialmente a poblaciones vulnerables.
Además, el conflicto social complica cualquier solución. “Nadie quiere un botadero o un relleno sanitario cerca de su casa”, explica, lo que deriva en bloqueos y acumulación de residuos en distintos puntos de la ciudad.
Los residuos como promesa electoral

En cada proceso electoral, la gestión de residuos vuelve a aparecer como una de las promesas más recurrentes. Sin embargo, detrás del discurso, la falta de profundidad técnica es evidente.
Dennis García Serhan advierte que muchas propuestas responden más a consignas que a soluciones reales. “La solución al problema de la basura se repite como discurso político sin comprender sus verdaderas implicaciones”, señala.
Conceptos como la “industrialización” de residuos o la generación de energía se plantean sin estudios de viabilidad ni análisis del contexto local.
“Pocas personas comprenden la profundidad del tema, y eso facilita su uso político”, explica.
En ese escenario, persisten problemas estructurales: baja educación ambiental, rechazo a infraestructuras de tratamiento y una cadena de gestión que recae, en gran medida, en recicladores de base que trabajan en condiciones precarias.
Aun así, plantea que el enfoque debe cambiar. “Los residuos son recursos si se manejan adecuadamente”, afirma.
Un problema sin fronteras, pero con gestión fragmentada
Tanto en agua como en residuos, el problema supera los límites municipales.
“El río no entiende de fronteras políticas”, recuerda Oporto.
Lo que ocurre en un municipio impacta en los demás. Sin embargo, la gestión sigue siendo fragmentada y sin una coordinación efectiva.
Una región metropolitana sin gestión metropolitana

Aunque Cochabamba funciona en la práctica como una región integrada, su gestión sigue fragmentada entre municipios que actúan de manera aislada.
Problemas como la contaminación del río Rocha, la disposición de residuos o la gestión del agua atraviesan varios territorios al mismo tiempo, pero no cuentan con una planificación ni una institucionalidad plenamente articulada a escala metropolitana.
La ausencia de una gobernanza metropolitana efectiva se convierte así en uno de los principales vacíos estructurales de la agenda ambiental.
El tamaño de la contienda
La agenda ambiental se disputa en un escenario amplio. En Cochabamba, al iniciar la elección subnacional convocó a 9 candidatos a la Gobernación y 63 candidatos a las alcaldías del área metropolitana.
La cantidad de postulantes refleja una alta competencia política, pero también plantea un desafío: cómo posicionar temas complejos como el agua, los residuos o la gestión territorial en medio de una oferta electoral fragmentada.
Hacia dónde van las propuestas
Las propuestas ambientales sí están presentes, pero con una tendencia clara, se concentran en soluciones visibles y de corto plazo.
El agua aparece como eje central, principalmente asociado a la escasez y la sequía, pero las respuestas suelen enfocarse en obras o provisión, antes que en la gestión integral de cuencas.
Los residuos sólidos se posicionan como otro tema clave, con propuestas que van desde el cierre de botaderos hasta la industrialización, muchas veces sin una hoja de ruta técnica clara.
La limpieza de ríos, especialmente el Rocha, se repite como compromiso transversal, aunque frecuentemente desvinculada de las causas estructurales de la contaminación.
En menor medida, aparecen enfoques más integrales, como la agroecología, la conservación de zonas de recarga hídrica y la crisis climática, pero todavía sin consolidarse como eje central de la oferta política.
En conjunto, lo que se observa es una agenda ambiental fragmentada, donde predominan las respuestas a los síntomas visibles antes que a las causas de fondo.
El ambiente no define las propuestas
A pesar de la magnitud de la crisis, el tema ambiental no ocupa un lugar central en la estructura de las propuestas electorales. “El manejo de los residuos sólidos no ha sido una prioridad”, señala Lafuente.
Las propuestas, además, carecen de profundidad técnica. “Se habla de soluciones, pero no se abordan los problemas de fondo”, advierte Oporto.
Sin presión ciudadana sostenida, el tema se mantiene en un segundo plano dentro de la oferta política.
Las soluciones existen, pero no avanzan
Las medidas están identificadas como ser: tratamiento de aguas residuales, protección de áreas de recarga hídrica, cierre de botaderos, gestión metropolitana y educación ambiental.
“El cierre de botaderos es urgente, pero primero se necesitan alternativas ambientalmente seguras”, señala García Serhan. El desafío es técnico, pero también político y social.
Así Cochabamba enfrenta una crisis que conecta el agua, la basura, el territorio y la forma en que se entiende el desarrollo. Como coinciden los especialistas las soluciones existen. Los diagnósticos también.
Pero mientras el tema no ocupe un lugar central en la oferta electoral y en el voto ciudadano, seguirá sin ocupar un lugar central en las decisiones.
Porque lo que no está en el centro de las propuestas, difícilmente se convierte en prioridad.
Agenda Ambiental Metropolitana es una iniciativa de la Agencia de Noticias Ambientales, RedCom y Solidar Suiza.
Estos Reportajes están a favor de la consolidación de la democracia boliviana y no está a favor de ninguna candidatura o posición partidaria.












