Más allá de los discursos, el director de Fundesnap, señala que el país debe demostrar con resultados, la reducción de la deforestación, de la afectación de proyectos extractivistas, de emisiones de reducción de carbono que son claves, así como los avances en el cambio de la matriz energética por fuentes más sostenibles.
Santa Cruz, 25 octubre (ANA).- Tras la realización del XXVIII Congreso de la Red de Fondos Ambientales de Latinoamérica y El Caribe (RedLAC) en la ciudad de Santa Cruz, el director de la Fundación para el Desarrollo del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Fundesnap), Sergio Eguino evaluó que se requiere un manejo eficiente de los recursos, seguridad jurídica y resultados tangibles en conservación de la biodiversidad.
“Lamentablemente Bolivia quizás ha sido de los menos eficientes, hemos tenido más lentitud en gestionar esos fondos (…). Hablemos del país, lógicamente desde el Estado que es el punto focal de estos fondos globales, aunque lo manejan otras entidades, pero el que da el visto bueno, el punto focal es el Estado”, señaló en entrevista con ANA.
A criterio de Eguino, muchas veces los fondos ambientales no fueron adecuadamente aprovechados, por lo que es necesario tener políticas públicas claras en torno a la conservación de la biodiversidad.
“Hay que mostrar que hay capacidades en Bolivia y hay que hacer propuestas, hay que mostrar que cada centavo que venga sea eficientemente manejado, manejado transparentemente, que va a cumplir los impactos que se quieren y se deben mostrar en la reducción de la deforestación, de la afectación de proyectos extractivistas, las emisiones de reducción de carbono que son claves”, manifestó.
Bolivia también debe mostrar cómo está cambiando su matriz energética por fuentes más sostenibles, según el experto. “Todo eso suma a la posibilidad de captar más recursos. Esa voluntad política debe ser demostrada, no se trata de discursos, de cosmovisiones, es cuestión de cosas concretas”, enfatizó.
A criterio de Eguino, los diferentes actores que confluyen como el Estado, comunidades indígenas, campesinas, así como la cooperación internacional e instituciones de la sociedad civil que trabajan en la temática ambiental deben cumplir su rol.
“Tenemos que dejar de mal manejar, que nuestras entidades no sean confiables, que no podamos decir que una entidad no sea intachable, para que poco a poco confíen de nuevo y se pueda invertir en Bolivia, en el sentido de desarrollo sostenible, que implica la conservación de la biodiversidad (…). No podemos ir agotando la biodiversidad, los ríos, los bosques, las especies, contaminando o matando gente, eso es un crimen, deberían estar en la cárcel lo que están contaminando los ríos. No hay palabras para eso”, afirmó.
Eguino mencionó que el país percibe alrededor de 20 millones de dólares por cada alimentación y retroalimentación en fondos climáticos y ambientales. “Normalmente ese monto baja, pero según nos han informado las personas que han venido (a Santa Cruz) es que ese monto se está manteniendo e inclusive está subiendo, pero el Fondo del Clima no funciona igual, porque tiene fondos específicos para los cuales tiene que haber una gestión financiera, propuestas, igual el Fondo de Adaptación”, explicó.
Recordó que el Congreso del RedLAC tuvo objetivos concretos, para saber cómo está el financiamiento global, cómo se encuentra el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM o GEF, por sus siglas en inglés), el Fondo Verde del Clima, qué opciones hay para captar fondos, también de la filantropía y cómo están viendo a Bolivia, siendo uno de los países más biodiversos que hay en el mundo.
“Este congreso ha podido juntar a todos decir cómo se está pensando encararlo; desde Bolivia y cómo se está pensando en la región, en América Latina y El Caribe y se ha coincidido. Hay oportunidades, no sobra el dinero, ha reducido el financiamiento internacional hacia el tema de conservación, pero hay y estamos logrando canalizar lo suficiente, esos recursos hacia los países y en específico para Bolivia”, afirmó.
En los días del encuentro internacional dijo que se ha vio la necesidad de hacer un énfasis especial en que Bolivia se comprometa con la conservación de la naturaleza tanto en el contexto de la región como en el marco de sus compromisos ante el mundo.
“Considerando que el 50% del territorio es bosque, es clave para los bolivianos resguardar esa riqueza natural, el aprovechamiento del agua, de los emprendimientos locales de ecoturismo, desarrollo local del café, cacao y otros productos amazónicos (…). Continuamente encontramos productos del bosque en la calle, para invertir en eso y dejar de ser un país de orientación intensivista en el aprovechamiento de recursos”, dijo.
El director ejecutivo de Fundesnap, de profesión ingeniero agrónomo con especialización en agroecología, áreas protegidas, conservación de la naturaleza y mecanismos financieros, destacó que se verificó la capacidad en América Latina y El Caribe frente a los desafíos climáticos y ambientales, donde hay 30 fondos ambientales en 20 países, de los cuales Bolivia es uno de esos.
“Tenemos entidades en el país como la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC), la Fundación para el Desarrollo del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Fundesnap), Fundación Socioambiental Semilla y los públicos que nos colaboran también como Fonabosque, la Autoridad de la Madre Tierra que se está reestructurando, también está el Banco de Desarrollo Productivo (BDP) que está acreditado hacia el Fondo Verde del Clima, así que hay capacidades”, detalló.
El Fondo Mundial para el Medioambiente otorga asignaciones a cada país sobre la base de la conservación de la biodiversidad y el nivel de ejecución y eficacia que tiene.
Ley marco de financiamiento climático y de mercados de carbono
El Gobierno a través del viceministro de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal de Bolivia, Jorge Ávila Antelo, anunció durante el XXVIII Congreso de la Red de Fondos Ambientales de Latinoamérica y El Caribe (RedLAC) la aprobación de dos normas; la ley marco de financiamiento climático y la ley de mercados de carbono.
“Se tuvo la presencia del viceministro Jorge Ávila y es interesante porque tenemos una nueva orientación, queremos dar apoyo legal, político a un desarrollo sostenible en Bolivia, la Bolivia verde, sustentable, en un Plan de Desarrollo que está denominado diferente, sino por su contenido que es un Plan de Desarrollo Socioambiental, ya no es solo de Desarrollo Productivo Económico y Social Comunitario que conocemos, el hecho que a la dimensión ambiental se vincule con desarrollo ese es el tema clave que se está logrando”, sostuvo.
Ante la advertencia que hizo la fundación Gordon y Betty Moore, que si no se conserva de manera efectiva el 70% de la Amazonía habrá un colapso ecológico, Eguino dijo: “Sabemos que hay voluntad política, pero si seguimos incentivando el aprovechamiento insostenible de recursos porque contamina ríos, porque mata gente, porque descertifica, o genera incendios o contaminaciones o avanza la frontera agrícola y reduce bosques, habrá consecuencias”.
El conservacionista señaló que a corto plazo puede haber actividades muy rentables, pero que es necesario priorizar planes que beneficien al país en su conjunto.

En el marco del Congreso RedLAC 2026, Sergio Eguino, director ejecutivo de Fundesnap, formó parte del panel de expertos enfocado en Planes Estratégicos Financieros: modelos y experiencias, donde expuso la trayectoria y los retos clave de la sostenibilidad financiera para las áreas protegidas en Bolivia.
Con más de 33 años de experiencia en áreas protegidas —habiendo trabajado 12 años en el sector público (incluyendo la Dirección de Planificación del SERNAP) y 24 años al frente de FUNDESNAP, Eguino destacó la necesidad imperiosa de superar la incertidumbre generada por la volatilidad e intermitencia del financiamiento internacional.
Aunque la contraparte del Estado boliviano aumentó (pasando de un 2% en 1998 a un 20% en la actualidad), la dependencia de la cooperación externa y de fondos gestionados continúa siendo alta. El presupuesto actual se complementa con ingresos por turismo, fondos fiduciarios y proyectos específicos.
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