Las organizaciones que habitan el TIPNIS también exigen a las autoridades del Sernap un informe técnico sobre esta área protegida nacional.
La Paz, 18 septiembre (ANA).- A tiempo de declararse en emergencia y anunciar vigilia permanente, representantes de las comunidades y organizaciones del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) advirtieron con efectuar movilizaciones si avanzan proyectos que afecten su territorio, ratificando además su rechazo a cualquier carretera que atraviese o afecte su territorio, lo cual manifestaron en su visita a la sede de gobierno corroborando lo expresado en el Voto Resolutivo N.º 010/2026 de la reunión de emergencia efectuada en Trinidad.
De igual manera, se exigió a las autoridades del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), encabezadas por su nuevo director, Zacarías Sánchez, información oficial sobre las iniciativas de conexión vial entre Cochabamba y Beni, planteando que el análisis incluya información sobre biodiversidad, cobertura boscosa, fuentes de agua, ecosistemas, fauna, flora, servicios ambientales y las condiciones actuales del área protegida.

Unas 76 comunidades que integran el territorio indígena las que mediante sus representantes manifestaron su disposición a actuar en caso de que las autoridades no actúen en correspondencia a la resolución de la Subcentral TIPNIS que rechaza cualquier proyecto que dañe a esa área protegida y a los pueblos indígenas que comprende (mojeños trinitarios, yuracarés, tsimanes).
El TIPNIS comprende más de 1.300.000 has y se sitúa entre Cochabamba y Beni, comprendiendo las provincias Chapare y Moxos entre otras de ambos departamentos, contando entre los objetivos de su creación a la conservación de las cuencas hidrográficas, de las nacientes de los ríos para la navegación y la belleza escénica.
En ese sentido las comunidades del TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure) resolvieron declararse en emergencia y vigilia permanentes, “ante esta amenaza que pone en riesgo la integridad territorial y nuestros recursos naturales de nuestra área protegida y TCO (Tierra Comunitaria de Origen), nosotros las comunidades Chimán, Yuracaré y Mojeño Trinitario, como legítimos dueños, nos declaramos en emergencia y vigilia permanente”.
Las tres organizaciones matrices que representan y coordinan de forma conjunta el territorio del TIPNIS son la Subcentral TIPNIS, la Subcentral Sécure y el Consejo Indígena del Sur (Conisur), de las cuales Jacinto Loza es presidente de la Subcentral TIPNIS, Celia Muiba preside la organización de mujeres de la subcentral de esa subcentral, Samuel Moye preside la subcentral Secure, Griselda Muevo es titular de la organización de mujeres de esa instancia y José Moy es cacique mayor del Consejo Indígena del Sur (Conisur).

Reproducimos parcialmente la nota de prensa respecto a la presencia de los representantes del TIPNIS en conferencia de prensa realizada en la ciudad de La Paz el 17 de septiembre de 2026, gracias a la gentileza de Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático (PBFCC).
Una decisión que las comunidades consideran vigente
Para Jacinto Noza Maleca, presidente de la Subcentral del TIPNIS, la posición de las comunidades no ha cambiado y el mandato asumido en 2023 continúa vigente. “Nosotros mantenemos nuestra posición del mandato de un encuentro de corregidores que se llevó el 2023 en la comunidad San José de Angosta, donde rechazamos la carretera y se respeta la decisión y que no va la carretera”, sostuvo.
El dirigente aseguró además que las organizaciones indígenas no fueron consultadas por los legisladores que estarían promoviendo iniciativas relacionadas con la conexión vial.
“Nosotros no nos hemos reunido con ningún diputado ni asambleísta”, afirmó, al señalar que uno de los objetivos de su presencia en La Paz es establecer contacto con los legisladores y hacer conocer la decisión asumida por las comunidades.
El Voto Resolutivo N.º 010/2026 también rechaza la iniciativa legislativa que plantea declarar como prioridad nacional la integración vial entre Cochabamba y Beni y establece que, si las autoridades nacionales persisten en activar, impulsar o financiar un proyecto carretero que afecte el territorio, las organizaciones se movilizarán junto con las bases de las 76 comunidades.
La controversia vuelve a poner sobre la mesa un conflicto que se remonta a más de una década. En 2011, la defensa del TIPNIS protagonizó la VIII Marcha Indígena y posteriormente se aprobó la Ley 180, que declaró al territorio patrimonio sociocultural y natural, zona de preservación ecológica y territorio indígena, estableciendo su carácter intangible.
Piden información antes de cualquier decisión
En el marco de sus gestiones en La Paz, las organizaciones solicitaron al SERNAP la elaboración de un Informe Técnico Ambiental actualizado sobre el estado de conservación del TIPNIS. El documento plantea que el análisis incluya información sobre biodiversidad, cobertura boscosa, fuentes de agua, ecosistemas, fauna, flora, servicios ambientales y las condiciones actuales del área protegida.
La solicitud pide además un estudio específico de la zona núcleo, considerando sus valores ecológicos, las funciones que cumple dentro del área protegida y las restricciones establecidas por la normativa de zonificación y los instrumentos de gestión vigentes. También demanda determinar los posibles impactos directos, indirectos, acumulativos y sinérgicos que podría generar la apertura y funcionamiento de una carretera que atraviese o afecte el TIPNIS.
Samuel Moyo Roca, presidente de la Subcentral Sécure, explicó que la preocupación está relacionada particularmente con las cabeceras del territorio. “La parte ambiental más que todo, si se intenta pasar por el lado de las cabeceras del TIPNIS, donde nacen las fuentes de los ríos, habría un gran impacto”, señaló.
El dirigente advirtió que una intervención de este tipo no tendría únicamente consecuencias ambientales.
“Puede haber mucho impacto ambiental, ecológico, incluso cultural, que se puede perder hasta la cultura de nuestras comunidades”, afirmó.
Desde el Consejo Indígena del Sur (CONISUR TIPNIS), José Víctor Moy Noza, Cacique Mayor, también cuestionó que las iniciativas no hayan sido socializadas previamente con las comunidades y planteó la necesidad de analizar alternativas de conexión que no afecten el territorio.
“Nosotros no estamos en contra, pero queremos que se busque otra alternativa. No vamos a despedazar el Parque y tampoco vamos a afectar nuestra biodiversidad, la flora y fauna y nuestra subsistencia”, manifestó.
Requena compromete seguimiento desde la Asamblea
Las tres organizaciones —Subcentral de Pueblos Indígenas del TIPNIS, Subcentral Sécure y CONISUR TIPNIS— también solicitaron a la diputada Cecilia Requena realizar seguimiento y fiscalización al Proyecto de Ley N.º 622 y a otras iniciativas relacionadas con la conexión vial Beni–Cochabamba. Le pidieron, además, requerir información oficial sobre sus antecedentes, estudios, propuestas de trazado y cualquier gestión que pueda comprometer la integridad del TIPNIS.
Requena expresó su respaldo a las organizaciones y señaló que había revisado el proyecto de ley, al tiempo que cuestionó que algunos parlamentarios hubieran asumido posiciones en nombre del conjunto de la Asamblea. También llamó la atención sobre la existencia de intereses económicos vinculados a algunos sectores.
“Ustedes cuentan con mi apoyo, soy parte del equipo, es mi trabajo de años. No debemos distraernos solo con la carretera, lo grave son los asentamientos que ya hay dentro del TIPNIS”, afirmó la parlamentaria, quien comprometió acciones de fiscalización, solicitudes de información y apoyo a las denuncias de las organizaciones.}
El resguardo del parque también está en la agenda
La agenda de los representantes indígenas en La Paz incluyó además la situación del SERNAP y de los guardaparques responsables del resguardo del área protegida. Las organizaciones expresaron su preocupación por el proceso de reestructuración institucional y solicitaron garantías para la continuidad del personal encargado de la protección del territorio.
Durante la reunión, el director general ejecutivo interino del SERNAP, Zacarías Alberto Sánchez Díaz, aseguró que los guardaparques no serán despedidos y que existe un compromiso gubernamental para gestionar nuevos ítems destinados a fortalecer la institución.
“El SERNAP no se va a deshacer, como ustedes vieron en las noticias. Los guardaparques no van a ser despedidos y no se ha despedido a ningún guardaparque. El compromiso del ministro y de esta nueva gestión que estoy asumiendo a partir de hoy es que ningún guardaparque será despedido, eso ténganlo seguro”, afirmó la autoridad.
Rubén Noza Masa, guardaparque del TIPNIS con 28 años de trabajo en el área, señaló que actualmente existen 17 guardaparques para atender aproximadamente 1,2 millones de hectáreas y advirtió sobre las dificultades de personal, equipamiento y estabilidad laboral.
Para las organizaciones indígenas, la protección ambiental y la defensa territorial forman parte de una misma preocupación. Hernán Suárez resumió la posición de las 76 comunidades:
“Estamos alertas las 76 comunidades que existimos dentro del territorio. Vamos a hacer respetar nuestra casa grande”, señala el documento.
Con las reuniones sostenidas en La Paz, los representantes del TIPNIS buscan que cualquier iniciativa de conexión vial sea sometida a información técnica, análisis ambiental y consideración de las decisiones adoptadas por las organizaciones indígenas. Mientras tanto, mantienen la advertencia de movilizarse si avanzan proyectos que afecten su territorio.
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