En días recientes, el coronel José Luis Alarcón. director nacional de la Policía Forestal y de Preservación del Medio Ambiente (Pofoma), informó sobre el decomiso de nueve quirquinchos disecados y convertidos en matracas en Oruro.
Por Carlos Lara
La Paz, 14 de febrero (ANA).- Bolivia se destaca a nivel mundial por su gran biodiversidad; sin embargo, esta misma cualidad pone a varias de sus especies silvestres en la mira. Una de las amenazas proviene, lamentablemente, de algunos danzarines en las manifestaciones folklóricas que se realizan a lo largo del año en el país, y particularmente durante las festividades de Carnaval.
En días recientes, el coronel José Luis Alarcón. director nacional de la Policía Forestal y de Preservación del Medio Ambiente (Pofoma), informó sobre el decomiso de nueve quirquinchos disecados y convertidos en matracas en Oruro. Estos ejemplares iban a ser utilizados por diferentes fraternidades en la entrada folklórica.
Una acción ilegal y lucrativa
En un webinar organizado esta semana por la Unión de Periodistas Ambientales de Bolivia (UPAB) el biólogo Diego Peñaranda recordó: “Los crímenes sobre biodiversidad mueven sumas muy importantes, como la caza furtiva, el tráfico y comercio ilegal de especies, la pesca ilegal, la deforestación y destrucción de hábitats y el comercio ilegal de productos derivados de vida silvestre, y es ahí donde están puntualmente algunas de las manifestaciones culturales y folklóricas”

Peñaranda citó una tesis de 2011 (Lavayen Flores) donde se consultó a la población: “¿Está de acuerdo en que se utilicen partes de animales en los trajes de los bailarines de la entrada del carnaval de Oruro?” En respuesta, más del 50 por ciento de los entrevistados rechazó esta práctica.
Una Resolución Ministerial preventiva
Por su parte, el gobierno aprobó la Resolución Ministerial N°020/2026 para prevenir y reducir los impactos ambientales en las celebraciones de Carnaval. El viceministro de Medio Ambiente, Jorge Ávila, remarcó la importancia de erradicar el uso de animales silvestres, sus partes o derivados en la elaboración de trajes, disfraces y adornos carnavales por ser una grave amenaza para la biodiversidad y contribuir al tráfico ilegal de fauna.

La autoridad aclaró que solo está permitido el uso de estos elementos para las organizaciones y fraternidades del Carnaval de Oruro cuyos participantes hayan registrado hasta el año 2020 instrumentos, tocados, plumas u otros accesorios que contengan partes de animales silvestres.
Educación: el pilar fundamental
Para otros especialistas y defensores de la vida silvestre, este tema debe abordarse en el sistema educativo desde los primeros años.
En el mismo webinar, la directora del refugio Senda verde, Vicky Ossio, sostuvo: “no solamente el uso de animales en las entradas folclóricas, sino en general el respeto al medio ambiente, a la fauna silvestre y la comprensión sobre todo de la importancia, por qué debemos cuidarla, etcétera, debe ser introducido a la currícula escolar, pero no como transversal, sino que debe ser definitivamente una materia”

Normas y campañas van de la mano
El folklore boliviano es único y merece el respeto cultural, pero no debe ser utilizado para afectar la vida silvestre y poner en riesgo a las especies naturales. Existen alternativas al uso de partes animales en las vestimentas y accesorios de las fraternidades, como las plumas sintéticas que ya se emplean en algunas danzas. Autoridades, especialistas y activistas ambientales coinciden en que las normas para prevenir este tipo de delitos son importantes, pero la conciencia ciudadanía a través de la educación es la mejor vía para proteger nuestro patrimonio.
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