El ex director del Sernap, Marco Octavio Ribera calificó el despido de los guardaparques, como la continuidad del maltrato y persecución que sufrieron durante más de 20 años del MAS, con lo cual se pone en riesgo de compromisos internacionales, como la Meta 30×30.
La Paz, 13 septiembre (ANA).- En medio de una crítica situación para el medioambiente en Bolivia por la ampliación de la frontera del extractivismo, por la minería ilegal, incendios forestales y la deforestación del modelo agroindustrial y la actividad petrolera, 24 áreas denominadas protegidas a nivel nacional que abarcan 18 millones de hectáreas, quedaron en desprotección, así como el cumplimiento del compromiso internacional Meta 30×30, tras el despido de 143 guardaparques dependientes del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sernap).
El Gobierno de Rodrigo Paz ha mantenido un silencio abrumador, tras el rechazo contundente a la disposición CAR/MPSMAYA/DGAJ No. 0288/2026, de 28 de agosto, emitida por el ministro Óscar Mario Justiniano, para que todo el personal directivo, operativo y administrativo del Sernap ponga a disposición su cargo, entre ellos 143 guardaparques con amplia experiencia y hasta cursos internacionales.
A la Asociación Boliviana de Guardaparques parques y Agentes de Conservación (ABOLAC) se sumaron Colegios de Biólogos de varios departamentos del país, organizaciones de la sociedad civil pidió al Ministerio de Producción dejar sin efecto la nota mediante la cual se solicita poner a disposición los cargos del personal de las áreas protegidas y demandó garantizar la estabilidad laboral del personal del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP).
Meta 30×30 en riesgo
El destacado biólogo y ex director del Sernap, Marco Octavio Ribera señaló que, el despido de 143 guardaques, es la continuidad del maltrato y persecución en contra de los protectores de áreas protegidas que se dio por más de 20 años durante el Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) con Evo Morales y Luis Arce.
“Es altamente sintomático de un Gobierno que desde un inicio ha mostrado un total menosprecio por las Áreas Protegidas y el medio ambiente en general, es una continuidad del maltrato que se dio a los guardaparques en Bolivia, desde hace más de 20 años hasta ahora: bajos salarios, retraso en las remuneraciones, contratos temporales, despidos injustificados, ausencia de seguros médico y de vida”, escribió a través de sus redes sociales.
A este maltrato dijo, que se suma el desprecio del primer mandatario a la petición de reunión o audiencia que hizo la Abolac, que espero en vano una respuesta positiva durante meses. “Esto contrasta con la total anuencia y apertura del palacio del Gobierno a grupos de mineros que ingresan al palacio cuando se les antoja para imponer du condiciones, esto también es un indicador del grado de prioridad que tiene el tema ambiental en los niveles de gobierno”, cuestionó.
“La sórdida burocracia ministerial, en ningún momento pensó, que la labor de un guardaparque implica, sensibilidad, sacrificio, compromiso, amor por la naturaleza y apego emocional por el sitio donde desarrollan su trabajo (…). El despido masivo de los guardaparques significa en esencia, el desmantelamiento de las áreas protegidas, algo que posiblemente el gobierno busca”, señaló.
Esa sórdida burocracia palaciega, según el experto, desconoce que Bolivia como país tiene un compromiso internacional derivado de las Cumbres de Biodiversidad, que es llegar al 2030 con un 30% de efectiva protección de la biodiversidad.
“Actualmente no alcanzamos ni un 12% de protección efectiva de la biodiversidad, y la causa principal es la negligencia en el manejo del tema ambiental. Este desmantelamiento de la institucionalidad fundamental de las áreas protegidas es un retroceso en el curso a la Meta 30×30”, apuntó.
Por su parte, el ex guardaparque, Álex Villca y vocero de la Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígena Originario Campesinos y Áreas Protegidas (Contiocap) se sumó a la protesta por el despido repentino del personal del Sernap, pero sobre todo, del cuerpo de guardaparques.
“El despido encubierto de 143 #GuardaparquesEnBolivia nos deja vulnerables ante los delitos ambientales. Nos sumamos al estado de emergencia de #ABOLAC. Un guardaparque no se reemplaza cómo alguien de oficina”, subrayó a través de sus cuentas oficiales de redes sociales.
Villca exigió garantías al Estado respeto y garantías para los defensores de la naturaleza, tras conocerse de decisiones gubernamentales que pusieron en vilo la situación de las áreas protegidas.
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