Jorge Ávila sobre las cooperativas auríferas afirma que “tienen mucho poder no sólo económico, sino que han tenido mucho poder político” y que el cumplimiento del Convenio de Minamata será uno de los temas centrales de su gestión.
La Paz, 17 enero (ANA).- El nuevo viceministro de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal, Jorge Ávila habló sobre el rol de Bolivia en el contexto de sus compromisos internacionales; señaló que el Estado boliviano no ha honrado adecuadamente el Convenio de Minamata, para la reducción progresiva del uso del mercurio en la minería del oro, hasta su eliminación. Anunció una estrategia para establecer el principio de autoridad en la zona.
“El Convenio de Minamata tiene sus años y lamentablemente el Estado boliviano hasta la fecha no ha podido honrar adecuadamente este compromiso internacional que tiene valor jurídico en el derecho internacional público”, señaló en entrevista con ANA, en alusión al Gobierno del MAS (Evo Morales y Luis Arce).
Bolivia ratificó el Convenio de Minamata sobre el mercurio en 2015 a través de la Ley 759 del 18 de noviembre de 2015, tras haberlo suscrito en 2013, comprometiéndose a controlar y reducir el uso de este tóxico metal para proteger la salud humana y el medio ambiente.
“Partamos desde su propia reflexión de que en el país no se ha hecho mucho o por decirlo de mejor forma, no se ha hecho nada bien por aplicar este Convenio y por controlar adecuadamente la utilización del mercurio en nuestro país, especialmente en la explotación del oro en el norte de Bolivia”, dijo.
El compromiso principal del Convenio de Minamata es proteger la salud humana y el medio ambiente de las emisiones y liberaciones de mercurio mediante la reducción y eliminación de su uso en productos y procesos, el control de la oferta y el comercio de mercurio, la gestión ambientalmente racional de los residuos que lo contengan y la remediación de sitios contaminados, ofreciendo apoyo técnico y financiero a países en desarrollo para cumplir estos objetivos.
El Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB) en el estudio “El comercio del mercurio” de Óscar Campanini alertó que, en los últimos cinco años, Bolivia se ha convertido en el segundo mayor importador de mercurio a nivel mundial, siendo que este tóxico ha causado graves problemas de salud, sobre todo en comunidades indígenas de la Amazonía y el norte de La Paz, además de haber generado otros impactos asociados.
Al respecto dijo “Esto no nos puede llevar a otra cosa que no sea el de reconocer una realidad muy compleja y muy peligrosa desde la perspectiva medioambiental”.
Ávila Antelo dijo que, por informaciones recientes, tiene conocimiento del avance de la minería aurífera en los ríos amazónicos, especialmente en el Norte de La Paz y Pando.
Exámenes en cabellos realizados por el Instituto de Toxicología de la Universidad de Cartagena, Colombia, con el apoyo del CEDIB y en coordinación con la Coordinadora Nacional en Defensa de Territorios Indígena Originario Campesinos y Áreas Protegidas (Contiocap) evidenciaron los altos niveles de contaminación por mercurio en las comunidades ribereñas de la Amazonía, debido principalmente al consumo del pescado.
El pueblo en contacto inicial Ese ejjas fue identificado como el más impactado por el mercurio, seguido por los Uchupiamonas, Tanacas, Tsimanes y así sucesivamente, quienes no están involucrados de manera directa en la actividad minera, pero son quienes sufren las consecuencias del avance aurífero y el uso indiscriminado de la sustancia tóxica.
Los niveles de contaminación están muy por encima del máximo permitido, como es de una parte por millón (1ppm), según los rangos establecidos por la Organización Mundial de la Salud.
Un estudio piloto reciente realizado por las mismas instituciones y la participación de la UMSA, sobre la exposición a mercurio y el estado de salud de mujeres de comunidades indígenas que habitan en las cuencas de los ríos Beni y Madre de Dios en la Amazonía reveló que nueve de cada 10 mujeres indígenas en edad fértil, presenta concentraciones superiores a los límites seguros, lo cual las predispuso a múltiples enfermedades asociadas.
La Central de Pueblos Indígenas de La Paz (CPILAP) también promovió estudios con la UMSA, que ratificaron los altos niveles de contaminación por mercurio, en promedio de 1,9 ppm y 9,8 ppm, en las poblaciones Ese ejjas, Tacanas, Lecos, Mosetenes, Tsimanes y Uchupiamonas.

“Minamata, es uno de los temas centrales”
El titular de la autoridad ambiental -posesionado el 14 de noviembre- dijo que está “acomodando la casa”, en la reconstrucción de la vivienda, para lo cual se requiere solvencia, tranquilidad y responsabilidad.
Sobre el cumplimiento del Convenio de Minamata en su gestión respondió: “Es uno de los temas centrales de nuestra responsabilidad que vamos a asumir en el marco de la norma y de las expectativas que tiene la ciudadanía con relación a este problema de la minería ilegal y sobre todo de la utilización inadecuada del mercurio”.
En esa línea dijo que el Viceministerio a su cargo coordina con el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) para conocer la incidencia de la explotación ilegal del oro en la utilización del mercurio es dramática.
“He solicitado que me pasen información que existe acá en el Viceministerio y todos los datos son concluyentes; de que hay daños al medio ambiente, a la fauna circundante, especialmente a los peces, donde se han encontrado ya cantidades importantes de mercurio”, informó.
La nueva autoridad afirmó que el Estado tiene la obligación de buscar una estrategia para controlar el uso del mercurio y aplicar el Convenio de Minamata en el marco de la normativa que se tiene.
“Tenemos vigente entrar a esa zona para persuadir en principio, porque ese es otro de los elementos que no se puede desconocer en una estrategia de reponer el principio de autoridad en la zona, porque lamentablemente el principio de autoridad no existe en esa zona”, anunció.
“Tienen mucho poder económico y político”

En análisis del entrevistado, los gobiernos anteriores dejaron a las cooperativas hacer lo que veían conveniente. “Tienen mucho poder, tienen mucho poder no sólo económico, sino que han tenido mucho poder político”, apuntó.
El sector cooperativista a través de sus organizaciones Ferreco, Fecoman, Fedecomin y Asoban, entre otras, ha sido aliado estratégico de Evo Morales y Luis Arce. En más de 20 años de la hegemonía del MAS, el sector aurífero logró no sólo una expansión territorial, sino mayor participación en los poderes del Estado y una ley a medida de los privilegios sectoriales.
“Eso nos obliga a ser responsables para para llegar allí con una solución y no a incrementar un problema que el país ahorita no desea tenerlo (…). Entonces, la decisión que el Ministro (de Desarrollo Planificación) y nosotros hemos tomado es esa, es el de coordinar de manera responsable una estrategia para establecer el principio de autoridad en la zona y ya le digo, no solamente es el área protegida del Madidi, ya tenemos información de que están en el río Orthon, en otros ríos más”, explicó.
En esa línea señaló que se diseñará una estrategia con el Ministerio de Minería, la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM), el Sernap y todas las instituciones dependientes del Estado que deben participar en la lucha contra la minería ilegal y el cumplimiento del Convenio de Minamata.
Plan de Acción del Mercurio con participación indígena

En cuanto al Plan de Acción Nacional (PAN) elaborado por el Gobierno y las cooperativas mineras con el apoyo de Planet Gold, la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y la Secretaría General de la Comunidad Andina, en el que se plantea una reducción del 60% del mercurio hasta el 2030, Ávila no se pronunció sobre los plazos de cumplimiento del Convenio de Minamata, pero garantizó la participación indígena.
“Yo entiendo que la participación indígena es una aliada estratégica en la solución de este problema; si nosotros contamos con el respaldo de los pueblos indígenas para esta solución, siento, percibo de que es un camino mucho más llano, que sin ellos”, manifestó.
Señaló que tras la llamada de atención de la Secretaría General del Convenio de Minamata al Estado boliviano, por elaborar un PAN sin participación indígena, el actual Gobierno subsanará esa situación.
“Nosotros pues tenemos que incluirlos a los indígenas como pieza fundamental, porque evidentemente son víctimas directas de una ilegalidad, entonces no hay cómo no contemplarlos”, sostuvo.
En esa línea dijo que es necesaria la reconstrucción de los equipos técnicos para retomar el PAN del mercurio, para poder atender todas las obligaciones internacionales que tiene el Estado boliviano.
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