Entre las tareas señaladas para la nueva dirigencia de la CANOB, detalló Rocío Picanerai, están la defensa de los territorios conseguidos por el pueblo ayoreo, la defensa de los segmentos del pueblo ayoreo en aislamiento voluntario o contacto inicial en Ñembi Guasu.
La Paz, 31 enero (ANA).– Las comunidades del pueblo ayoreo en el departamento de Santa Cruz realizaron la décima Asamblea General de la Central Ayorea Nativa del Oriente Boliviano (CANOB) para renovar su directorio el pasado 22 de enero. Lucas Picaneray y Verónica Picaneray son las cabezas elegidas para esa instancia que tiene una agenda urgente, según informó el Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS).
“Lo único que pedimos como nación es que las instituciones respeten la decisión que ha tomado el pueblo ayoreo de elegir a sus autoridades. Trabajaremos en las demandas que tiene nuestro pueblo siempre consultando a los Dacasutedie de las comunidades”, dicen en su comunicado difundido en redes sociales.
Rocío Picaneray, activista del pueblo ayoreo, informó que en la asamblea participaron 23 comunidades de un total de 33, cuyos representantes llegaron a la ciudad de Santa Cruz para reunirse en la sede de la FEJUVE.
El nuevo directorio quedó conformado así:
1.-Presidente – Lucas Picaneray, comunidad de Cannan.
2.- Vicepresidente – Verónica Picaneray, del Balneario.
3.- Secretaría de Economía- Hoto Chiqueno.
4.- Secretaría de Organización – Marcela Picaneray, de comunidad Buen Samaritano.
5.- Secretaría de Tierra y Territorio – Simeón Picaneray, de comunidad urbana Guidai Ichai 1.
6.- Secretaría de Educación – Verónica Chiqueno, de comunidad Poza Verde.
7.- Secretaría de Género – Vania Chiqueno, de Tobité.
8.- Secretaría de Salud- Alfredo Ribera.
Agenda urgente
Entre las tareas señaladas para la nueva dirigencia de la CANOB, detalló Rocío Picanerai, están la defensa de los territorios conseguidos por el pueblo ayoreo, la defensa de los segmentos del pueblo ayoreo en aislamiento voluntario o contacto inicial en Ñembi Guasu, el impulso a las mujeres para participar en el espacio público y el fortalecimiento de orgánico.
El pueblo ayoreo vive una situación de alta vulnerabilidad estructural, que enfrentan riesgos severos de marginación, exclusión social y falta de acceso a servicios básicos como salud, educación y seguridad territorial, según documentó la Defensoría del Pueblo de Bolivia.
A nivel ambiental y geográfico, las amenazas se extienden a las vastas áreas del Gran Chaco compartidas con Paraguay, donde, en la zona del Ñembi Guasu, ayoreos en aislamiento voluntario están en riesgo por la rápida deforestación impulsada por la expansión agrícola y proyectos de infraestructura.
Observadores internacionales y grupos de derechos de los pueblos indígenas han alertado que la reducción del bosque chaqueño —entre los más deforestados del continente— pone en peligro no solo la supervivencia cultural y territorial de estos grupos sino también su salud y su vida sin establecer relaciones con la sociedad externa.
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