Los ocupantes de las tierras del pueblo movima, al constatar que los indígenas procederían a la recuperación de sus predios, todo ello respaldado en la legalidad y normativas vigentes, procedieron a intimidarlos e inclusive herirlos con armas de fuego.
La Paz, 3 noviembre (ANA).- La recuperación de cerca de 4.500 hectáreas tituladas a favor de la TCO Movima II terminó en un episodio de violencia cuando hombres armados, vinculados a ocupantes del predio, irrumpieron durante una acción de desalojo impulsada por autoridades indígenas este sábado. El hecho dejó un comunario herido de bala y volvió a mostrar los obstáculos que tienen los pueblos indígenas para tomar posesión efectiva de tierras que les han sido reconocidas legalmente.
El conflicto data, según el Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS), del proceso de saneamiento de tierras en el país, proceso en el que se respetó con prioridad el derecho preconstituido de los terceros (propietarios privados) frente a la demanda de pueblos indígenas en las tierras bajas.
“Se planteaba que una vez que haya concluido el saneamiento, de identificarse la existencia de tierras fiscales por ilegalidad de la posesión, recién se procedería a compensar a la TCO Movima II con tierras fiscales”, explica la responsable de la Oficina Regional de Trinidad del CEJIS, Mary Leny Párraga.
El Estado boliviano procedió a hacer el saneamiento y determinó ilegalidad de la posesión sobre el predio California. En otras palabras, la familia Paz Marpartida no consolidó su derecho propietario. Mediante el proceso de compensación de tierras fiscales, en el año 2023, el INRA (RA 038/2023) entregó en dotación a la TCO Movima II, representada por la Subcentral del Pueblo Indígena Movima (SPIM), una superficie cercana a las 4.500 hectáreas, área actual en disputa ubicada próxima a Santa Ana de Yacuma (Beni).
Una vez reconocido este derecho propietario, la Subcentral Indígena del Pueblo Movima inició el proceso de desalojo. Primero se activó la intervención del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), entre 2024 y 2025, con el respaldo de la Resolución Administrativa 023/2025, para que Jorge Paz Marpartida, Wilfredo Paz y Franklin Paz desalojaran las tierras de manera voluntaria. Ante la falta de resultados, en abril de este año, cuando la SPIM fue notificada con el título ejecutorial de las tierras, se activó la vía de la justicia indígena originaria campesina (JIOC) y se promovieron espacios de diálogo con los ganaderos mencionados.
Específicamente el Territorio Movima salió desfavorecido de este proceso. El INRA les entregó recortes y tierras recuperadas de saneamiento que no cumplían la FES (función económico social). Este hecho ha configurado un territorio “parcelado” y sin continuidad para que puedan desarrollar su forma de vida.
El desalojo
El pasado sábado, las autoridades indígenas de la SPIM, respaldadas y acompañadas por dirigentes de la Subcentral de Cabildos Indigenales del Territorio Multiétnico (TIM) y la Subcentral del Territorio Indígena Mojeño Ignaciano (TIMI), llegaron al predio en cuestión para proceder al desalojo de los ganaderos que habían sido previamente notificados. A pesar de haber sido convocada, la Policía no se hizo presente.
Los Paz respondieron con violencia porque aparecieron con hombres armados, con rostros cubiertos y apuntando directamente a comunarias y comunarios congregados para el desalojo.
Como producto de un forcejeo, un comunario de Cotoca de Moseruna fue herido de bala en un pie. En los registros de video también se escucha una ráfaga de ametralladora. La reacción de la gente fue detener a Hernando Paz Vaca, en posesión de una pistola, hasta la llegada de la Policía.
Al cabo de varias horas de espera, dos uniformados de la Policía de San Ignacio de Moxos llegaron al área y se dispusieron a trasladar al comando policial a Hernando Paz Vaca y a Jorge Paz en calidad de arrestados. A la fecha, Hernando Paz Vaca sigue en celdas policiales mientras que Jorge Paz fue liberado sin considerar los indicios presentados de su actuación dando órdenes a los hombres armados.
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