Durante la conmemoración del Día Mundial de la Tierra en Bahamas, el país destacó iniciativas como la “Escuela de Escazú”.
Rocío Lloret Céspedes, enviada especial de La Región a Nassau, Bahamas
La Paz, 23 abril (ANA).- La delegación de Bolivia que participa en la COP4 del Acuerdo de Escazú, reafirmó este martes su “compromiso indeclinable” con este tratado que garantiza acceso a la información ambiental, participación en decisiones ambientales, acceso a la justicia ambiental y protección a defensores ambientales.
La jornada estuvo marcada por la presentación de avances en la hoja de ruta o los pasos a seguir para alcanzar la implementación del acuerdo. En el caso de Bolivia, Guadalupe Palomeque de la Cruz —integrante de la delegación oficial— aseguró que el Estado Plurinacional se encuentra «en pleno proceso de implementación”.
Bolivia figura entre los países que no ha finalizado la citada hoja de ruta. Según Palomeque, esto “no ha sido un obstáculo” para mantener la voluntad de cumplir con compromisos internacionales.
Estas son algunas de las partes que más resonaron durante la intervención:
- Educación y capacidades: Resaltó la creación de la Escuela de Escazú, una plataforma de la Defensoría del Pueblo para la formación virtual en derechos humanos y derechos de la Madre Tierra.
- Justicia Ambiental: Aseguró que hubo avances en la “tutela judicial efectiva”. Citó para ello resoluciones del tribunal que ya evidencian la aplicación del acuerdo en el país.
- Participación Pública: Hizo énfasis en mecanismos de rango constitucional, como la consulta previa obligatoria y las audiencias en procesos de evaluación de impacto ambiental.
- Defensores Ambientales: Aseveró que el Estado reafirma su compromiso con la seguridad de quienes defienden el medio ambiente, aunque planteó la necesidad de fortalecer la “cooperación regional” en esta materia.
Otros países como Panamá, ya implementaron tal requisito. En tanto que Chile y Uruguay, por ejemplo, mostraron progresos técnicos, presentaron cronogramas y compromisos específicos. Bolivia solicitó mayor “cooperación técnica” para la construcción de sus herramientas y el intercambio de buenas prácticas.
La intervención concluyó con un llamado a ver el Acuerdo de Escazú como una herramienta estratégica para fortalecer la confianza entre las instituciones y la ciudadanía.
El Día Mundial de la Tierra
La segunda jornada de la COP4 del Acuerdo de Escazú, celebrada en Nassau, Bahamas, combinó la solemnidad del Día Internacional de la Madre Tierra con el debate técnico sobre los avances —y las deudas pendientes— en la implementación del primer tratado ambiental de América Latina y el Caribe.
Watatakalu Yawalapiti, coordinadora de ATIX Mulher y cofundadora de la Articulación Nacional de Mujeres Indígenas Guerreras Ancestrales – ANMIGA, de Brasil dejó una de las intervenciones más resonantes de la sesión. “No hay solución climática sin escuchar a quienes protegen los territorios desde hace milenios. Y no hay democracia ambiental sin nuestra participación. Por eso es tan importante el Acuerdo de Escazú”, dijo.
La presencia de Yawalapiti ilustró una tendencia que va ganando terreno en estas negociaciones: la de los pueblos originarios como actores centrales —y no solo consultivos— en los debates.
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